Infunde fruta en tu agua

El agua infundida o “Spa Water” está de moda. Y entiendo perfectamente porqué. En forma breve: la preparas añadiendo fruta y/o hierbas al agua para darle sabor, hacerla deliciosa y lo suficientemente tentadora como para reclamar su lugar en tu lista de bebidas favoritas.

¿Qué tal mimarte hoy con una refrescante “Agua de Spa”? Incluso si no tienes tiempo de dirigirte a tu isla privada para un agradable masaje, tienes tiempo para beber una maravillosa agua con infusión de frutas y fingir que ahí estás ¿no se te antoja? Todo el mundo sabe que el agua es esencial para la vida. Nuestros cuerpos son en promedio 60% agua. Es genial para tu piel, mantiene en buen funcionamiento todos tus sistemas, músculos y articulaciones, ¡el sistema digestivo! (qué alivio) e incluso ayuda a prevenir el cáncer de vejiga. ¿Sabías que beber agua también mejora tu estado de ánimo? Y no, no funciona solamente con agua embotellada de X marca que promueven famosos. Cierto nivel de deshidratación puede ponerte de mal humor, o que tu mente no funcione de forma óptima, así que si sientes que el ogro que todos llevamos dentro está por salir, quizás quieras tomar unos cuantos vasos de agua y probar a ver si te ayuda a cortar ese peligro desde el origen. 

Algo que me gusta de beber agua es que ayuda a perder o bien a mantenerse en peso. Algunos estudios han demostrado que si bebes más agua o bien comes alimentos con un alto contenido de agua (la sandía, por ejemplo), te sentirás más lleno y comerás menos, lo cual implicaría menos calorías, ¡PUM! Por supuesto no se trata de “llenarse de agua”.

Por otro lado, es común confundir las sensaciones de sed y de hambre, a veces comemos cuando realmente nuestro cuerpo nos está pidiendo hidratarnos. Las ideas de “toma agua cada X tiempo” no abonan a mejorar la situación, pareciera que es negativo sentir sed. ¿Por qué mejor no practicamos en identificar y reconectar con las señales naturales de nuestro cuerpo de sed, o de hambre y saciedad?

Por otro lado, hay que ser inteligentes para elegir qué beber. Demasiadas personas “beben” una cantidad importante de sus calorías. ¿Sabías que una taza de jugo de naranja tiene 112 calorías? Un Starbucks Mocha Frappucino alto tiene 218, y el té dulce de McDonald’s tiene 117 calorías. Al final del día, todo suma. ¡Y no se diga de los refrescos!  Una lata de refresco (355 ml) tiene alrededor de 140 calorías y está llena de ácido fosfórico que puede influir en la desmineralización (es decir, pérdida de calcio) de nuestros dientes y huesos.

No se trata sólo de contar calorías, hay que ver el panorama completo. La soda dietética es aún peor. El aspartame en los refrescos sin azúcar está relacionado con varios efectos no deseados: convulsiones, esclerosis múltiple, tumores cerebrales, diabetes, trastornos emocionales y síndrome metabólico, que causa acumulación de grasa abdominal, niveles altos de azúcar en sangre y colesterol elevado. No es que quiera sonar alarmista, y que por supuesto que dependerá de la cantidad que una persona consuma, pero ¿por qué beber algo que está demostrado tiene efectos negativos en la salud? Además, la ingesta constante de “sabores dulces” con o sin aporte energético tiene el mismo efecto en nuestro organismo: libera insulina y, además, en el largo plazo, ese tipo de endulzantes artificiales afecta nuestro sentido del gusto y cada vez necesitamos sabores más y más dulces, ¿realmente es necesario agregar MIEL a la fruta (que ya es dulce por naturaleza)? 

¡Agua infusionada al rescate! Está bien, me declaro culpable, me encanta mi “agua de spa”. Luce increíble y es muy rica; cuando la bebo, me hace sentir como millonario en mi yate privado. ¡Es como unas mini-vacaciones en un vaso o tarro! Hay tantas deliciosas combinaciones. Hoy quiero que pruebes al menos una. Las únicas reglas para hacer agua de spa son (1) lavar bien los ingredientes y (2) refrigerar para que se conserve.

Aquí hay tres recetas fáciles y deliciosas, pero las posibilidades son infinitas. ¡Vamos!

1. Estragón y pepino: A los spas les encanta los pepinos por su contenido de agua y el estragón es un antioxidante importante. Estos dos sabores tienen una sensación elegante y sabrosa. Coloca estragón.

2. Fresa y kiwi: gran combinación entre la acidez y lo dulce de ambos frutos, repletos de vitamina C. Preparación: rebana las fresas (una taza) y pela y rebana dos o tres kiwis; añade tres litros de agua filtrada y ramitas de menta fresca. ¿Necesito decir que se disfruta frío?

3. Piña y limón: Limón y piña nos darán una vez más un poco de dulzor y un poco de acidez. ¡Este es tan refrescante! Combina tres litros de agua filtrada, una taza de piña en cubos y un limón en rodajas finas en una jarra y ¡a enfriar!

¿Necesitas la sensación de las burbujas de un refresco o gaseosa? Puedes preparar tu propia agua carbonatada en casa, yo tengo una Soda Stream y la adoro. Además de contribuir con el medioambiente: menos botellas, menos latas.

Relájate y disfruta, son las palabras clave. Mientras bebes estos deliciosos vasos de belleza sin calorías, deja que el espíritu spa se apodere de ti. Estarás hidratado, tranquilo, feliz y cuidándote. ¡Buen trabajo!

Así que bebamos agua-spa y ahora, con mayor razón, digamos…

juanpa-atusalud

Nos encantaría conocer tus comentarios

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *