No pasa un día sin que aparezca en Facebook alguna nota del tipo “La ciencia lo demuestra…” con una afirmación X (las barbas tienen bacterias fecales, el aceite en las papas fritas de McDonald’s previene la calvicie, etc). Hace ya varios años de mi educación preparatoria, pero recuerdo que me enseñaron que los medios de comunicación tenían como objetivos (1) informar, (2) entretener y (3) crear opinión. Me pregunto cuál de estos objetivos tiene este tipo de notas. Pareciera quieren informarnos … o lo contrario. Por ello, comenzaré con una categoría de publicaciones llamada (DES)Informándonos, donde presentaré alguna noticia o información publicada en medios que por la forma en que está planteada podría ser engañosa o hacernos llegar a conclusiones erróneas. Para ayudarnos, usaré como guía una serie de preguntas, opinaré y, de ser posible, contrastaré con información de otras fuentes. A partir de ahí, saque cada quien sus conclusiones.
Comenzaré con una nota publicada en muy diversos medios titulada “LA CERVEZA NO ENGORDA”, fechada marzo 29 de 2019.
Qué afirma
La afirmación es clara desde el título “LA CERVEZA NO ENGORDA”, lo que seguramente es recibido con emoción por varios lectores (yo me incluyo).
En qué se basa
Identifiquemos la fuente de la información, los datos duros, los estudios, las bases científicas. Aquí, la nota dice que toma información de un estudio titulado “Los italianos y la cerveza”, encabezado por la Asociación Italiana de Malta y Cerveceros (AssoBirra, Associazione dei Birrai e dei Maltatori). Quizás no supe buscar, pero no localicé dicho estudio en internet; no dudo que exista. Por ello, mis comentarios no van sobre el estudio, sino sobre la nota, en este caso la publicada en la versión internet del diario mexicano El Universal. La nota no hace referencia a algo que remotamente dé impresión de rigor científico (población estudiada, periodo de estudio, tamaño de la muestra, confiabilidad, en qué consistió, métricas, etc).
Descubrimientos, hallazgos, conclusiones
La nota afirma que “la cerveza no te engorda y es buena para la salud” para luego matizar, “sólo debe consumirse con moderación” y lo soportan con que “es baja en calorías, … un vaso tiene un aproximado de 85 KCal, menos que otras bebidas de consumo más frecuente”. Aquí mi comentario es: eso puede aplicar para muchos, muchísimos alimentos, bebidas y productos. En otro momento hablaré de mi opinión sobre “la moderación”, ¿qué significa? ¿una, dos al día? ¿a la semana? Si por tomar cerveza vas a desplazar otros alimentos más ricos nutricionalmente y que no aportan “calorías vacías” (es decir, sin mayor valor nutricional); entonces mejor privilegia ese otro alimento. La reina de las bebidas es y será el agua.
Luego añaden “no es de baja calidad nutricional, pues aporta antioxidantes”. Esta palabra (antioxidantes) es un imán en el lenguaje para la mercadotecnia de la industria alimentaria; sería el equivalente a decir en el mundo de la tecnología que tiene Bluethoot, ¿ya por eso es necesariamente bueno? Y no dice cuánto tiene por porción, lo cual sería útil para decidir si obtengo más antioxidantes al comerme una docena de uvas o un tarro de cerveza.
“Contiene potasio, magnesio, zinc, selenio, vitaminas B2, B3 y ácido fólico y una mínima cantidad de alcohol”. Misma carencia de información. La nota NO refiere cuánto de cada micronutriente contiene por porción, lo cual no permite comparar con otros alimentos. Prueben a Googlear e indaguen sobre alimentos son ricos en esos componentes (les adelanto que en alguno sí encontrarán la levadura de cerveza). Y en cuanto a MÍNIMA cantidad de alcohol, igualmente ¿cuánto es mínimo? ¿comparado con qué? Coincidirán conmigo en que tiene lo suficiente para ponerte en ambiente. Aquí el punto es que aunque todo eso fuera cierto, no aporta ni a favor ni en contra respecto de la afirmación original “La cerveza NO engorda”. Más bien nos dice dice “si tomas cerveza sin moderación engordarás, pero habrás obtenido antioxidantes y selenio (entre otros)”. Parece una cortina de humo.
Para terminar de reforzar mi comentario, la nota concluye que “debe ir acompañada de una dieta equilibrada y no una parecida a la de los países del norte de Europa”. Caray, sólo les faltó decir que “hay que hacer suficiente ejercicio”.
Actores
Aquí lo que hay que preguntarse, es quién financió el estudio, quién lo realizó (hay ocasiones en que no son los mismos y el vínculo puede estar “oculto”), y quién se beneficia con los resultados. Sin generalizar, es difícil creer en la objetividad de los resultados de un estudio realizado o financiado por una asociación que comercializa un producto X. Los productores buscarán siempre mostrar los resultados de manera que les sean favorables. Es claro que la intención en este caso es hacer que la gente se quede con la idea contraria a lo que siempre había creído; en este caso es que ahora piensen que esta bebida no engorda (si se consume con moderación, claro), y de que además aporta cosas beneficiosas (antioxidantes y otros nutrientes).
Comentarios finales
Vemos aquí una afirmación general, sin argumentos ni datos sólidos que la sustenten. Por un lado, recurren a “adornar” las bondades de la cerveza con los antioxidantes y los micronutrientes, y, por el otro, a modular la afirmación añadiendo que es necesario consumirla con moderación (lo que quiera que sea que quieran decir con eso) y en el marco de una dieta equilibrada. Así que esta nota lo que hace es DES informarnos.
Debo agregar que yo tomo cerveza, me gusta y lo disfruto mucho; por supuesto no estoy en contra de ella. Simplemente creo que no es necesario manipular la información para incentivar su consumo.
Y ya sea con cerveza, agua, leche o lo que tomes, brindemos …
